En la OTB Tacopoca Alta del municipio de Sacaba se desarrolló una experiencia piloto de vivienda bioclimática que combina soluciones técnicas sostenibles con participación familiar y comunitaria.
El proyecto fue impulsado con el objetivo de demostrar la viabilidad del uso de bloques de tierra comprimida (BTC) estabilizados con cal como alternativa constructiva para mejorar las condiciones de habitabilidad de las familias, utilizando materiales locales y promoviendo procesos de aprendizaje colectivo.
Una vivienda adaptada a las necesidades de la familia
La intervención se realizó en el lote de una familia de la zona que, hasta entonces, habitaba en condiciones de espacio reducido en la parte frontal del terreno. A partir de un proceso de acompañamiento técnico, se diseñó una nueva vivienda ubicada en la parte posterior del lote, optimizando el uso del suelo y conservando parte del área verde existente.
El diseño contempla una vivienda de dos plantas con espacios destinados a la convivencia familiar, áreas de descanso y ambientes funcionales que responden a las dinámicas cotidianas del hogar. La propuesta busca mejorar el confort térmico, la iluminación natural y la distribución de los ambientes.
Producción de materiales y aprendizaje colectivo
Uno de los componentes centrales del proyecto fue la producción de los bloques de tierra comprimida. Para ello se utilizó tierra proveniente del mismo terreno de la familia, lo que permitió reducir costos y demostrar el potencial de los recursos locales para la construcción de viviendas.
La elaboración de los bloques se realizó en el tinglado de la OTB Tacopoca Alta con la participación de estudiantes universitarios, técnicos, voluntarios y miembros de la comunidad. Este proceso permitió generar un espacio de capacitación práctica sobre técnicas constructivas sostenibles y promover el intercambio de conocimientos entre distintos actores.
Aportes para la construcción sostenible
La experiencia desarrollada en Sacaba forma parte de las iniciativas orientadas a promover tecnologías constructivas apropiadas, accesibles y ambientalmente responsables.
Además de mejorar las condiciones de habitabilidad de la familia participante, el proyecto permitió visibilizar el potencial del uso de tierra estabilizada como material de construcción, contribuyendo a la difusión de alternativas que pueden ser replicadas en otros contextos urbanos y periurbanos.
De esta manera, la experiencia en Tacopoca Alta aporta elementos técnicos y sociales para el desarrollo de propuestas de vivienda que integren sostenibilidad ambiental, eficiencia constructiva y participación comunitaria.
